sábado, 10 de noviembre de 2012

Documentándonos na TVG

Ao longo desta semana, os alumnos de Segundo de Xornalismo participamos nunha visita ao arquivo da Televisión de Galicia. A encargada de guia-la cita foi a xefa do servizo de documentación na CRTVG, María Jesús López Elvira, que nos mostrou as instalacións onde se almacena o material audiovisual da compañía. Ademais de repasar brevemente a historia dos formatos de almacenamento audiovisual, López Elvira convidounos á sala onde traballan na busca e clasificación de arquivos. Isto achegounos á realidade da documentación informativa como emprego e serviunos para valorar a utilidade dun arquivo ben organizado.
A través destes enlaces pódese contactar co Servizo de Documentación da CRTVG, buscar arquivos por categorías e incluso comprar un DVD especial:
http://www.crtvg.es/crtvg/arquivo  
http://www.crtvg.es/crtvg/oficina/servizo-de-documentacion  



sábado, 3 de noviembre de 2012

Un diagnóstico preocupante

http://rsocial.elmundo.orbyt.es/epaper/xml_epaper/Cr%C3%B3nica/25_03_2012/pla_3121_CRONICA_MADRID/xml_arts/art_8805858.xml?SHARE=6C23C0F29C6C4F158F7CA6264B48630505AC05FF5F05059E51D678A7744C743DEF68CA1A92718CA93E9A40388E697CF4F3988F64419F096BD2676EBF9AF45F3FABCF0FB6410CBF64DB0339B747317AAE5228BF44C2C053B532AD2E22B5B2CAB7

RESUMEN
En este artículo publicado en El Mundo Orbyt  el pasado 25 de marzo, el filósofo y escritor José Antonio Marina se refiere al conjunto de la ciudadanía española como una sociedad enferma. Nuestra patología: el síndrome de inmunodeficiencia  social, un virus que ha debilitado progresivamente nuestras defensas hasta convertirnos en un organismo vacío y conformista. La carencia de espíritu crítico, el pesimismo, la falta de juicio, la generalización del concepto “tolerancia” y la corrupción son, según Marina, los factores que han desencadenado el proceso patológico que sufrimos.  Pero, ¿hay luz al final del túnel?  El filósofo apuesta por un medicamento heterogéneo rico en castigos ejemplares, pensamiento crítico y participación ciudadana como cura, y la repulsa social como antídoto. Depende de nosotros decidir si su diagnóstico es acertado o no y actuar.

CLAVES
·         Otras reflexiones sobre la ética y estado de la sociedad
El contexto de crisis socioeconómica actual es caldo de cultivo para multitud de análisis y valoraciones. Al igual que José Antonio Marina, muchos expertos manifiestan cada día su particular visión del estado de nuestra sociedad partiendo de una base común: el creciente malestar que se está generando como respuesta a la actuación política, la coyuntura económica y la desesperación de vivir en una democracia teórica.
Es el caso de la doctora en Ciencias Políticas y profesora en la Universidad Complutense Belén Barreiro, que hace un análisis a grandes rasgos de la situación política, social y económica de España a través de nuevatribuna.es http://www.nuevatribuna.es/articulo/espana/-la-sociedad-espanola-parece-dormida-hasta-que-estalla/20120520180732075545.html
También el periodista Ignacio Escolar se ha manifestado a través de eldiario.es sobre una de las causas del desánimo social: la crisis de la política http://www.eldiario.es/escolar/crisis-democracia_6_63053696.html
Y El País reflexiona en este editorial sobre la creciente desigualdad social en nuestro país http://elpais.com/elpais/2012/10/14/opinion/1350240394_542113.html

·         Análisis de los términos “tolerancia” e  “ideología”.

TOLERANCIA
En el texto, José Antonio Marina considera disparatada la creencia de que  la tolerancia es la gran virtud de la democracia. Pero, ¿qué es ser tolerante?
Según la Real Academia Española, la tolerancia es, en tanto que valor social, “el respeto a las ideas, creencias o prácticas de los demás cuando son diferentes o contrarias a las propias” y “el reconocimiento de inmunidad política para quienes profesan religiones distintas de la admitida oficialmente”. ¿Se supone entonces que uno solo es tolerante cuando se trata de ideas y religiones?
La ambigüedad del término nos confunde. Tal y como afirma Marina, creemos (erróneamente) que ser tolerantes implica esconder nuestro lado crítico y rendirnos al conformismo inútil. Pero no todo es tolerable y no seremos más justos por creernos imparciales.

IDEOLOGÍA
La RAE define ideología como un “conjunto de ideas fundamentales que caracteriza el pensamiento de una persona, colectividad o época, de un movimiento cultural, religioso o político, etc”.
Según Marina “las ideologías no son criterios de verdad, sino que deben ellas mismas someterse al pensamiento crítico”. A raíz de esta afirmación, uno podría preguntarse ¿está mal ampararse en una ideología aunque no se corresponda exactamente con nuestros principios?
La respuesta es “depende de nuestro grado de fidelidad”. Podemos sentir empatía ideológica por lo que defiende un partido u organización (aunque hoy en día las ideas cuentan más bien poco) pero nunca aceptar ciegamente todo lo que este defienda;  es decir, es inevitable que uno sienta más afinidad por un ideario que por otros, pero siempre debe mantener despierto su espíritu crítico, porque es ahí donde reside nuestra riqueza como humanos: en cuestionarlo todo sin resignarnos.

·         Estado y sociedad: ¿quién controla a quién?
José Antonio Marina critica en el texto la separación entre sociedad política y sociedad civil argumentando que es ésta última quién debería controlar al Estado como estructura de origen social que es. Y, ciertamente, así se supone que es en la teoría. Sin embargo, la práctica nos dice otra cosa: los ciudadanos no tenemos soberanía, sino que limitamos nuestro poder democrático a votar cada cuatro años.  De ahí nace el debate sobre la utlidad o no del Estado.
Ya en el siglo XIX  existían teóricos como el sociólogo Max Weber que consideraban al Estado un enemigo, un organismo coactivo poseedor  del monopolio de la violencia. A raíz de esas teorías surgieron voces como la del politólogo Miguel Anxo Bastos que critican duramente la actuación del Estado, y partidos políticos como Converxencia XXI (http://www.converxencia.eu/) que defienden la eficiencia de la libre competencia en detrimento de los servicios públicos.
Sin embargo, en la actualidad esa minoría escéptica se enfrenta a la extendida conciencia ciudadana que, como aventuraba John Locke en su época,  considera al Estado un organismo que defiende los derechos de los ciudadanos. Cierto es que apenas hay censura y el control estatal no es el propio de una dictadura pero, ¿debemos conformarnos? ¿Es mejor “malo conocido que bueno por conocer”?

·         Ética y leyes
“La ética es una norma suave y eficiente de coacción social” dice Marina en el texto. Su afirmación me hace pensar en Rousseau, quien defendía la separación entre voluntad general y voluntad común. Para el ilustrado, las leyes no podían ser creadas por la voluntad común dado que esta podía ser buena o mala y no estar dirigida hacia la voluntad general, cuyo fin es el bien común. ¿Somos realmente tan manipulables? En este artículo se analizan las posibilidades de persuasión ética http://direccionestrategica.itam.mx/?p=25
Además de ética, Marina habla también de legislación a través de una referencia a Herodoto y la catástrofe que supondría vivir sin leyes. En este artículo publicado en lavanguardia.com, Reinaldo Suárez Díaz defiende la importancia de vivir en un Estado de Derecho http://www.vanguardia.com/opinion/columnistas/97268-la-importancia-de-la-ley
Pero en un contexto como el actual, en el que la justicia brilla por su ausencia y se aprueban leyes impopulares sin contar con los ciudadanos, quizás deberíamos reflexionar sobre ciertos aspectos. Vivimos en un país en el que a los corruptos se les hace la boca agua ( y el bolsillo), los crímenes son demasiado gratuítos y los derechos defendidos en la Constitución se pisan sin remordimientos. Sin embargo, hablamos orgullosos de nuestro “Estado de derecho”, ese que nadie conoce y todos fingimos ver.
Las leyes son necesarias, sí; pero siempre que se respeten y sean fruto de un acuerdo social. Si no es así, no son más que  papel mojado.

·         “La repulsa social”
Señala Marina que el rechazo es el mejor antídoto contra nuestra patología. Sin embargo su teoría choca directamente con la de aquellos que defienden la reinserción social.
Para tratar este tema podemos utilizar el ejemplo del empresario y político, Mario Conde. Siendo presidente de Banesto, fue condenado en el año 1993 por un caso de corrupción en la entidad conocido como Caso Banesto (http://es.wikipedia.org/wiki/Caso_Banesto ). Pero a pesar de ser ex convicto, Mario Conde se presentó como candidato por Sociedad Civil y Democracia (http://www.pscd.es/ )  a las pasadas elecciones al Parlamento gallego. Su carrera política generó una controversia social acerca de si era lícito o no que una persona acusada de corrupción aspirase a gobernar.  ¿Merece Conde otra oportunidad? ¿Qué confianza transmite tras haber sido condenado por corrupción?
Para el periodista Carlos Carnicero, Conde no merece la reinserción social http://ccarnicero.com/2012/08/20/mario-conde-se-ofrece-a-espana/
Y sobre este tema reflexiona el también periodista Jordi Évole en su columna en elperiódico.com http://www.elperiodico.com/es/noticias/opinion/condenada-reinsercion-por-jordi-evole-2236274
Como contrapartida, en esta noticia publicada en laregion.es se presenta a Conde como un candidato “carismático” sin hacer referencia a su pasado delictivo http://www.laregion.es/noticia/227141/mario/conde/otra/forma/hacer/politica/
Para Marina, la corrupción es motivo de exclusión; para los demás, todavía no está tan claro. Quizás es esa duda permanente la que alimenta el virus social que padecemos.

FUENTES
Además de las aportadas en el apartado anterior, José Antonio Marina hace referencia a otras fuentes en su texto:
c)       Una cita de Antonio Machado (¡Qué difícil es no caer cuando todo cae!)
d)       Herodoto, célebre historiador y geógrafo griego del siglo V a.C. http://www.biografiasyvidas.com/biografia/h/herodoto.htm
e)      Referencias al Estado de Derecho y la Constitución http://www.lamoncloa.gob.es/NR/rdonlyres/79FF2885-8DFA-4348-8450-04610A9267F0/0/constitucion_ES.pdf

CONCLUSIONES
El texto de Marina es la excusa perfecta para reflexionar sobre cómo están las cosas. Sin caer en el análisis de la situación social como consecuencia de la crisis económica, la crítica de Marina a los males de nuestra sociedad me parece tremendamente constructiva. Es cierto que nos abandonamos al conformismo y que apenas recurrimos al pensamiento crítico, que estamos “dormidos” ante el precipicio. Sin embargo, hay ciertos aspectos que defiende este autor que no termino de asimilar. Por ejemplo, él afirma que “la intolerancia hacia las conductas inmorales debe ser total” pero, ¿qué es inmoral y qué no?
Al margen de ciertas dudas personales, considero que el texto es interesante a pesar del estilo frío que emplea Marina.
La investigación que llevé a cabo en este trabajo se basó, sobre todo, en aquellos aspectos que consideré más controvertidos y curiosos.  Me resultó fácil encontrar enlaces sobre los distintos temas y aproveché para incluir alguna reflexión personal a modo de valoración.
En definitiva, tanto el tema central como las consultas anexas -quizás por su carácter psicológico- amenizaron este trabajo de investigación.